Del amor por la Madre Tierra y por todos los seres que en ella habitan de una mujer muy especial, surgió, como de la nada, uno de los rincones con mas encanto del planeta.
La Naturaleza en estado puro, junto a la colosal ilusión de contribuir con la Esperanza, el Amor y la Unión para toda la Humanidad, de esta gran mujer, está dando origen a algo muy bello.
Aunque se que a ella le ruborizarán mis palabras, y me dirá que no son necesarias en este mensaje, a mi, y estoy segura de que a todos quien la conocen, me parece primordial hablaros de Teresa.Sus profundos ojos azules y su sonrisa permanentemente dibujada en su cara son suficiente para sentir la poderosa energía que acompaña a este Ser. Su pelo blanco como las alas de un ángel brilla de una forma un tanto peculiar, como si desprendieran una radiante luz, y su esbelto y erguido cuerpo se mueve con una agilidad pasmosa. Son ya un montón los años que trae en su maleta; una vida larga, llena de experiencias increiblemente apasionantes, algunas veces también dolorosas, las que acepta gustosa y transmuta en forma de lecciones y procesos necesarios para su propósito en esta vida y en esta Tierra. De alguien así, ¿Que se puede esperar?
Yo doy las gracias por haberme encontrado en el camino de mi vida con alguien como ella.
Patricia Escobar

